miércoles, 30 de septiembre de 2009

Inútil Total



Llevo todo el día buscando la foto que me hice en enero con Juanito “El Ardentía” en Cádiz. Él iba de robot de cocina, chirigotero. Y yo de paisano simple. Últimamente entran muchas personas en este Cuaderno buscando cosas de “El Ardentía”. Juan es un genio.

Intentando encontrar la foto ha aparecido un certificado militar que determina que soy inútil. Inútil total. No hice la mili Jesús Cotta. No la hice. Atrás quedaron los días que me destrozaba el estómago en los restaurantes mejicanos comiendo chile y otras burradas. Inútil total.

Antes era inútil, y ahora irreverente y bohemio. Un surtido completo. Con nostalgia mejicana. Lo del Mexican Mule viene de entonces. Si deseas hablar con dios o con quien quieras, te recomiendo un Mexican Mule.

Veamos. Mi receta es personal. Este verano acudí acompañado a un lugar experto en Cocteles y tuve que fabricarme mi propia bebida.

Suelo poner en una coctelera abundante hielo picado, ginger ale (poco), buen tequila. Lo mezclo con ese movimiento mitad Chicote y mitad irreverente. Otra vez. Hay que moverlo más, que nos movemos menos que Madueño preparando un bocata para el Falla. Ahora lo abres y exprimes el jugo de una lima y lo añades. Más hielo picado y una cucharada sopera de azúcar moreno. Vuelve a agitarlo. Prepara el vaso (largo a ser posible) con hielo picado. Entonces deposita lentamente el contenido líquido en el vaso.

¿Ya? Desde hace poco tiempo dios suele decirme que prefiere el Tequila Sunrise. Y yo le digo, “Mira que eres irreverente y bohemio. ¿No tendrás ardentías?”.


martes, 29 de septiembre de 2009

Se servirá una copa de vino español...



Irreverente. Leo los álogos y saco esta conclusión. Irreverente. La vida es lo que tiene. Una gracia especial que te lleva en volandas por las historias, una pensión de muerte donde descansas cuando no estás en casa, o tal vez esa farola que se enciende y se apaga a tu paso.

De la pensión tengo buenos recuerdos. Sobre todo las sábanas con más bolitas que un billar holandés. El armario (la maleta) estaba bajo tu cama, y al llegar debías hacer el inventario reconociendo de antemano que algo faltaba. Era el inventario en diminución de propiedades.

La pensión estaba frente al Hotel del Prado. Cuando quedábamos con alguien siempre se citaba en la puerta del hotel. Era más seguro. Daba menos miedo. Y el hambre en invierno en Madrid, era hambre. Entrábamos en una cafetería y uno pedía la guía de teléfonos. Mientras se entretenía al camarero, otros llenaban los bolsillos de pinchos o de porras.

Lo mejor la página de las convocatorias o agenda del día. Eso de “Se servirá una copa de vino español” sonaba a gula, a bodas de Caná. Soportabas la presentación de un libro, una exposición o una conferencia de la que nunca importó el tema. Y algo te llevabas en el cuerpo pues esa copa siempre se acompañaba con algún canapé.

Con la boca llena una vez me preguntaron, “¿Qué le parece la poesía de Jesús Hilario Tundidor?”

A lo que respondí: “Me encantaría leerte mi libro de amor, Salónica”.


lunes, 28 de septiembre de 2009

El desatino y la vergüenza



En la blogaduría ocurre a veces que lo que deseas decir no sabes transmitirlo. Y resulta que cuando lo haces nunca llegas al fin deseado. Eso se llama desatino.

Y nuestras entradas están llenas de voluntad y desatino, pero ausentes de realidad y verdad. Ayer me pasó algo parecido. No me arrepiento de lo que publiqué, tal vez de cómo lo publiqué, o quizá de lo que supuso en los lectores.

Lo dicho, no me arrepiento, pero quise decir algo más duro y verídico sobre la iglesia y salió lo que han leído.

Así, entramos en el segundo tema de conversación. La vergüenza. El desatino lleva a la vergüenza. Al igual que el miedo lleva al compromiso.

Muchos leen, vuelven a leer, y pinchan la cruz de la derecha. ¡Qué burrada ha dicho hoy! Y pasamos de largo sin personalidad, sin ingenuidad y sin conocimiento.

Nos conformamos con lo que nos manifiesta nuestro sentido común. Pero debes saber que dicho sentido, no existe, y mucho menos es común.

Leamos y escribamos. Pero libres. Lo que podía haber sido, siempre es. Siempre que así lo deseemos en conciencia.


domingo, 27 de septiembre de 2009

¿Quieres Marihuana de Merivilla?



video

Reencuentro en la divinidad



Ayer volví a estar con dios. Hablamos de algo que siempre me ha llamado la atención de su religión. De la iglesia. No importa la confesión de la misma.

Mexican Mule en mano deparamos una conversación en la que hablé más de la cuenta. Suele pasar a veces. Cuando deseas transmitir algo intensamente lo vas soltando hasta quedar extenuado. Tuve que interrumpir en más de una ocasión la dedicación mientras observaba a Morante en la Maestranza. No estuvo fino, pero volvió a salirse con la muleta.

No me gusta la iglesia. Los protocolos de la misma. La decoración, los rituales, la falsedad. Siempre he visto a Jesús sentado en el campo, en una roca, en una acera. Y rodeado de los que más lo necesitan, que somos todos. Y todos estamos desnudos.

La iglesia tiene poder, mucho poder. Fíjense en el nuevo arzobispo de Sevilla, Asenjo, interfirió (como buen político) en la fusión de Cajasur, y su venta al partido del capullo. Como premio Sevilla, cerca de la jubilación de Amigo.

Históricamente la iglesia siempre ha querido el poder. Y sigo viendo a Jesús entre los necesitados. Es una contradicción la iglesia y la realidad social. Deben intentar aprovechar ese evidente poder para evitar que reine el hambre en el mundo, para evitar que las personas duerman a la intemperie, para solucionar las necesidades básicas de los hirientes.

Pero parece que no. Le han enseñado otra cosa. Y es que dios, o Jesús, no han creado la iglesia. Y no tienen nada que ver con ella.


sábado, 26 de septiembre de 2009

Por dejar de estar muerto



Un poema es una salvación y un desconcierto. Escribirlo supone una liberación. Mientras ocurre y se crea la angustia recorre el síntoma de la desesperación.

Un poema es un hijo que llora y que pregunta. Una mujer que riñe. Una madre que siente que ya llega su hora y se niega aceptar lo que le ocurre.

Un poema te mata mientras luchas por dejar de estar muerto.


viernes, 25 de septiembre de 2009

Vida y Sexualidad Marina






1. Sudamericana se ofrece para que almuercen su almeja chilena.

2. Travesti “La Paca” te dejará la navaja plateá.

3. Lubricante íntimo “El erizo de mar”, sentirás algo nuevo.

4. Se ofrece chico joven que trabaja como un pulpo.

5. Buenos pechos, y mejor mejillón.

6. Se recibe en ropa de medusa.

7. Juego con tu langostino como si fuera una langosta.

8. En la cama le llamaban cachalote.

9. Y en la Taberna de Er Tato, esponja.

10. Y en Alájar pez espada.


jueves, 24 de septiembre de 2009

Juan Cobos Wilkins

La sombra autónoma






Un señor se enamoró una vez de su propia sombra, e intentaba acariciarla en sus interminables paseos. Cuando se aseaba nunca la veía, y pensaba que su sombra era pudorosa.

Un día le dijo a la sombra: “Debes coger todas las latas de refresco que encuentres por la calle, y como no tienes materia podrás transportarlas donde vayamos”.

Y así fue como la sombra perdió su pudor recogiendo latas. Cuando hubo recogido bastantes dejó plantado a su dueño y se independizó. Montó su propia empresa en la Puerta de Jerez. Y ahora con las latas ha hecho ceniceros, que vende baratos. Son muy útiles para los fumadores.

Cuando paso cerca de su tienda ambulante mi sombra se rebela, y le digo: “Autónomo, ¿no querrás ser autónomo?”


miércoles, 23 de septiembre de 2009

A todos los que han puesto candados en el Puente de Triana...






...volved a ponerlos. El amor no lo rompe una miserable rotaflex.

¡Vamos, volved a ponerlos! ¡A qué esperáis!


El librero listo



Hay dos tipos de personas. Y me explico. Los hay inteligentes. Un librero al que conozco cuando me ve pasar coloca en el escaparate libros de poesía. Hoy mismo, le he comprado cinco. Nombre escondido de Vicente Aleixandre (Renacimiento), Biografía impura de Juanito Cobos Wilkins (Vandalia), Tras la puerta tapiada de Francisco José Martínez Morán (Hiperión), El fin de semana perdido de José Luis Piquero (DVD) y El viento entre las ruinas de José Luis Morales (Hiperión).

Me ve cruzar por la acera de enfrente, y como sabe que me voy a acercar, siempre cambia los libros. Quita los de Larsson y coloca poesía. Y yo caigo, como tonto. ¿O como inteligente? Me sale la vena “bi” que no remedio.

Y los hay imbéciles, como la madre de Leire Pajín. La hija tiene la cara de su madre. Y la madre tiene la cara de la hija. Hoy la he visto en Benidorm, y no sabía si estaba en un establo o en un municipio de rascacielos. No se puede ser más cerdo. Y no lo digo por menosprecio. Ni en sentido peyorativo. No. La política me resbala. Pero la cara, las manos, los labios, los ojos, la alegría contenida. Con menos clase que un lebrillo sucio. Es lo que tenemos señores. Es España, para nuestra desgracia. Que la Soraya no se queda atrás, también. Pues otra para el establo. España es un país gobernado por animales domésticos. Y la Moncloa es un establo. Y la Zarzuela, me callo.

Y vuelvo a decir, los hay imbéciles. Han quitado todos los candados del puente de Triana (http://jsanchezmenendez.blogspot.com/2009/07/candados-del-alma.html), pues pueden deteriorar el patrimonio municipal. Es el Monte y Serrín, ¿lo recuerdan? Otro que ha salido del armario con calzador.

En fin. Todos somos "bi". Y odio la política.


martes, 22 de septiembre de 2009

Bifurcación bipolar



Me han dicho que no diga burradas. Que es una cosa muy seria. Que hay muchos implicados, y que esto no es para tomarlo a broma. Y me lo ha dicho un galeno. Yo le he respondido que desde luego, que cuando se escribe se escribe, y aunque le pese la pesa, que se pese y que no pase.

Todos poseemos en poco o en parte un trastorno bipolar. En nuestros actos, en nuestras relaciones, en nuestro propio Cuaderno. A veces estamos arriba y otras tantas abajo.

Debo reconocer que cuando escuché lo del trastorno pensé en otros muchos semejantes, y nunca llegué a imaginar que un maníaco-depresivo iba a ser en la actualidad un bipolar. Lo de la bifurcación viene de la informática, de la geografía. Pero ambos son dos. Ambos son par.

En la Blogaduría dudamos. Sí o no. Arriba o abajo. Escribo o no escribo. Comento o paso de largo. Bi. Furcación polar. Pero la imaginación nos supera, y todos no somos iguales. ¿Semejantes? Yo diría tan distintos. Tan “bi”.


lunes, 21 de septiembre de 2009

Libertad y dependencia



1. En la Blogaduría todos somos perfiles de bajo relieve.
2. Nuestro número asignado es como el código de barras.
3. La ausencia de imagen personal se complementa con el aseo diario.
4. Ser seguidor es un camino de tres finales.
5. La libertad del Álogo requiere dependencia.


domingo, 20 de septiembre de 2009

El pastelito rosa y otros recuerdos de la infancia






He comentado en alguna ocasión que la vuelta a la infancia en los poetas es sumamente difícil y complicada. Querer plasmar en unos versos esa etapa de tu vida resulta terrible.

De la infancia recuerdo muchas cosas, y las describo en texto. Principalmente porque Franco tuvo la culpa que el pastelito rosa nunca tuviera nombre. Entramos en una pastelería y pedimos un petisú, un palo de nata, un borracho, un tocino de cielo, y… un pastelito rosa. No lo llamamos de otra forma. Franco odiaba tanto a los maricones, que cuando el pastel salió del armario mantuvo como nombre su propia descripción. ¡Qué mala suerte tuvo el pobre pastelito rosa!

Y ¿qué me dicen de los dibujos animados de nuestra generación? Nos enseñaron a llorar, a ser duros, a descubrir la realidad, la maldad, la puta vida en general. Ahora los jóvenes ven peleas, carreras de coches, las wiis, mandos a distancia, mariconadas en general.

En nuestra época era complicado. Descubríamos la vida con los dibujitos ya que nuestros padres nos decían realmente poco.

Con Marco entendimos la mala leche que pueden tener las madres. El pobre fue de Italia a Argentina en busca de su madre. Su padre se quedó en Italia, en la taberna. Marco cuando llegaba al pueblo perdido argentino donde había estado su madre, ésta se acababa de ir. Siempre se acababa de ir la muy jodida. Y el pobre solito y desconsolado. ¡Qué mala era la madre de Marco!

Con Vickie el Vikingo descubrimos el mundo de la droga. Se metía dos o tres rayitas de coca, y ¡cómo no le iban a salir las ideas! Tenía la nariz el pobre siempre roja e irritada.

Con Mazinger Z nos acercamos al mundo del amor postizo. Esa Afrodita A, con dos enormes pechos de silicona, que todas admiraban. El boom del postizo surgió en nuestra generación.

Y con la abeja Maya comenzaron los síntomas del machismo y la explotación sexual. Mientras el flojo del zángano Willi dormía y permanecía tumbado, la pobre Maya trabajaba y trabajaba con cuidado para que la malvada Tecla no se la comiera.

Lo de Heidi fue un horror. Recuerdo tantos y tantos engaños y crudezas con esos dibujitos que no quiero ni pensarlos. Pedro se la beneficiaba en el monte, y después tuvo que llevar a Clara en sillita de ruedas por todas partes, hasta que ésta se levantó. Pero ¿no era inválida? ¡Qué va! Nos engañó a todos. Y el abuelito liado con la señorita Rottenmeier. Ese perro Niebla enrollado siempre con Copito de Nieve. ¡Qué serie! Eso sí que era un culebrón venezolano de los de Boris.


Prisas



Dicen que se debe hablar. Realmente no es bueno permanecer siempre en silencio. Tanto debemos comentar que a veces dudo si es necesario.

No obstante decimos ¿y debo hablar? Pero no se escucha nunca una respuesta.

Todos callamos. Hasta la propia respuesta, hasta la propia pregunta.

Una vez un señor tenía gran necesidad de comunicar. Salió a la calle para hablar con quien quisiera escucharle. Pero nadie se acercaba. Intentó parar a algún conocido, pero todos tenían prisas. Después de muchos intentos frustrados decidió volver a su casa.

¿Y debo hablar? –cuestionó.

Él también tenía prisas por escuchar una respuesta.


sábado, 19 de septiembre de 2009

Una vida tipo test



Una pregunta puede ser grande o pequeña. Las hay insignificantes y, en cambio, otras poseen complejidad hasta en su enunciado. Cuestionar una existencia o un comportamiento supone extraditar tus complejos y quedarte vacío. A veces solo.

A estas alturas desconozco si he respondido a todas las cuestiones planteadas en la vida. Puedo asegurar que he respondido más que recibido. Y al final estamos igual. Nadie queda conforme.

Pero no nos movemos por los cuestionarios. Si así lo hiciéramos todo sería A, B o C. Y a veces ninguna de las respuestas es correcta. Muchas personas de este mundo se conforman con lo contrario. Quiero decir, A, B y C son válidas. Y se quedan tan anchos. Lo terrible es que nunca entenderán que es A, o B, o C.

Preguntas grandes, respuestas pequeñas. Preguntas pequeñas, respuestas inmensas y eternas. Es la teoría de la justificación. “Dejemos que se formule sus propias preguntas, y se responda a sí mismo”. Nunca erraremos. Pero dejaremos de ser. El error radica en la incredulidad. Y perdemos nuestra propia confianza. Algo que nunca hemos tenido.

Si algún día te ocurre algo similar, y al pasear por la calle encuentras a un conocido que formula una cuestión, lo mejor es responderle dejemos la verdad para otro tiempo, ahora toca vivir, amigo mío.


viernes, 18 de septiembre de 2009

Existencialis



Tener una crisis es algo fuerte y grande. La provoca el estrés, el desengaño, la falta de paciencia, las cosas mal hechas, los desconciertos, la agonía.

Tener una crisis suele estar acompañado de un momento de rabia donde cuentas y cuentas y los números nunca se acaban.

A veces, en no muchas situaciones, esa crisis afecta a más de un campo de tu vida: profesional, familiar, ocio. Entonces hemos tocado fondo.

Y tocar fondo significa encontrar una ficción a la que puedes engañar. La llamas bonita, guapa, barata. Pero te agita, te corrompe, manifiesta un desconsuelo, y el nudo marinero que se forma, aprisiona momentos y virtudes.

Dejemos la pasión para el buen rato. Ahora toca sufrir, pero no cambies. Yo no voy a llorar, nunca lo olvides. Quiero reír entonces, y lo prudente aquí es vivir, pero vivir a nuestra manera, que no es otra cosa que tener una crisis.


jueves, 17 de septiembre de 2009

Una carga es una gloria






Una carga es una gloria, y un tormento es una bendición. No se trata de una lectura evangélica, ni siquiera de un sermón dominical sin misa rociera. Es un hecho real y certero.

Toda carga y tormento hacen que estemos bajos. Son una putada en realidad. Supone un cambio en la vida. Sin darnos cuenta, de un día para otro, todo cambia. Todo fluye, nada permanece igual.

Recordamos el pasado, lo que hasta ayer era vida, ahora entra en un círculo del que intentamos salir. Es difícil. Nos cuesta. No queremos creer que algo ocurre.

Pero la fuerza nos invade. Nos levantamos todos los días con esa ilusión entre engañosa y evidente. Y como un maestro del bricolaje, nos decimos “Todo tiene solución”. Y a veces, muchas, se cumple.

El sentido es nuestro, ponemos la gota sin que el vaso nunca colme. Y el amor, por encima del horror, nos recupera.

Una carga es una gloria. Y saldremos adelante, desde luego.


(Homenaje a mi buen amigo Emilio Calatayud y toda su familia, que en estos días sufren con gloria una delicada enfermedad de su mujer Azucena. Un fuerte abrazo.)


miércoles, 16 de septiembre de 2009

La doble verdad



Dicen que un acierto no es más que una impertinencia. Pero también dicen que todos tenemos un doble en otra parte de nuestro mundo.

Una vez conocí a la doble de una amiga en otro país muy lejano. Físicamente eran iguales, pero no tenían nada en común.

Nadie me ha dicho que existe otro igual que yo, aunque tengo la certeza que estará en otro lugar.

Siempre he tenido la curiosidad, y observo por si un día me lo encuentro y mantenemos una conversación. Profunda o no, debe ser algo inaudito, atroz, algo casi mágico. Hablas contigo mismo, y hasta puedes tocarte.

Esto que digo se contradice con la teoría del doble aspecto de Spinoza, pero no lo hace con la teoría de la doble verdad. Todo es cierto, todo es impertinencia.


martes, 15 de septiembre de 2009

Colección de Poesía SILTOLÁ





Informar en la poesía



Leer lo que me gusta equivale a tomar tantas cervezas una tarde de agosto, y el placer que se siente no puede describirse en unas líneas. Lo cierto es que la cerveza me gusta poco, y la comparación se escribe o se informa, pero no se manifiesta.

El tiempo, el clima, o la vida en sí, es un auténtico desastre. Hace unos días el calor insoportable nos agobiaba. Y ahora llueve. Llueve sin parar. Informo, pero no manipulo.

Así es la poesía informativa. La que describe pero no impresiona. La mayoría de los poetas actuales opinan que la lírica de vertiente informativa es capaz de llenar. Y yo les digo a ellos que vengan conmigo un mediodía a mi pueblo, los llevo al Gordo, en la Marina y les pongo un “lenguao” de trasmallo para que le escriban versos. Eso sí que llena, de verdad.

Pepe Hierro diferenciaba entre la poesía informativa y la persuasiva, y opinaba que el ritmo marcaba la diferencia. Yo añado al ritmo el tono.

Lo demás es eterno, por no decir real. Todo lo que nos sobra se describe, todo lo que nos falta nos persuade. Y el pellizco nos revive. Ese que encoge los estómagos al leer un buen verso. Ese que tanto falta hoy día.

Yo le digo a los poetas, para informar, acudan a los informativos, o al Ventorrillo del Chato, o porqué no, a Azabache en Huelva.


lunes, 14 de septiembre de 2009

Nadie es quien dice ser



A veces nos enteramos de situaciones que generan desconcierto en nuestro propio comportamiento. ¿Qué hacer entonces? Nos paralizamos, intentamos reflexionar, buscamos primero la coherencia y después excusas absurdas para intentar justificar lo injustificable.

Nuestra naturaleza resalta las condiciones extremas, y nuestro físico soporta más presión que un submarino.

Nada es lo que era. Nadie es quien dice ser. Estamos engañados por una vida efímera y por unos actos realizados cara a la galería.

Veamos. Un sentimiento es un sentido expreso. Un verso es un conjunto de ritmos y tonos. Si mezclamos el verso con el sentimiento, es probable que el resultado resulte ininteligible.

De ahí, que la mayoría de los poetas escriban por necesidad, por el remedio. Y pocos o ninguno lo haga para expresar los sentimientos.

La poesía requiere maduración, y maceración. Todos los poetas deberían tener en sus casas barricas de roble y los versos deberán soportar una larga y dura crianza en los toneles. Si el resultado es satisfactorio para el autor, debe estar seguro que los poemas son malos. Deben seguir madurando, hasta conseguir un gran reserva lírico, y único.


domingo, 13 de septiembre de 2009

Una Moraleja evidente



Una vez una joven se enamoró de su profesor. Él era muchos años mayor que ella. Y además tenía limitaciones físicas evidentes.

Ella se planteó el amor como la única obsesión de su vida, hasta el punto, que de forma constante se acercaba a su amado e intentaba transmitirle todo lo que deseaba darle.

El profesor se sentía muy cortado, mucho. Cuando ella pavoneaba en su cercanía él se marchaba, achicaba la cabeza o manifestaba signos de envejecimiento prematuro.

Un día el docente se fijó en ella. Y no la vio como una alumna, ni siquiera como una joven. Descendió a la fragua de Vulcano y solicitó el favor de Cupido para poder amarla. Pero la joven se había fijado para entonces en el jovencito de la clase con el piercing en la nariz y el tatuaje en el hombro de letras orientales.

Moraleja: Todo lo que uno quiere está siempre en estado de provisionalidad, pero no es relativo, es susceptible de una mayor profundización, y eso sí que es relativo.

En mi pueblo serían más claros: “Cómete los testículos, y jódete”.


sábado, 12 de septiembre de 2009

Una mijita de cuento y unas risas (Homenaje a Jorge y Amelia)



1. Ridao está en Zahara. Se casa su hermano Jorge esta mañana. Cuando llegó, empezó a llover. El levante ha desaparecido.

2. Lo del caracol ha dado mucho juego. Pero ocurre que se come todos los melones del hermano de Cotta.

3. González Romano sigue haciendo horarios en Coria.

4. Miradme al menos, sigue en Malta. Dicen que la Guardia Maltesa le ha quitado los puntos del carnet.

5. Julio quedó impactado del programa de TV. Aún sigue impactado.

6. Alejandro busca el coche en un colegio muy grande.

7. Juanma ha vuelto a la radio, y ahora profesa al Manteca.

8. El Capitán ha dejado de odiar. Le encantan las endibias o las endivias (ambas son válidas).

9. Ranzzionger conserva todos los síndromes de la sínode.

10. Ha vuelto el levante a Zahara. Ha dejado de llover. Vivan los novios.


viernes, 11 de septiembre de 2009

Gracias para olvidar el desconcierto



Decía que agosto era el mes más cruel. Pero septiembre le supera. En estos días inciertos los acontecimientos hacen reflexionar. Cerramos los ojos y la desgana se apodera de nuestras conclusiones. Hasta Ridao y Cotta tienen dudas.

La Blogaduría deja paso a la “dudaduría”. Y sin remedios, no hay enfermedades.

A veces nos ponemos nostálgicos y a veces cabezotas. Nos salen unas lágrimas y otras una impertinencia. Pero es la vida. Es nuestro paso. Las huellas las borra el viento de levante, y no hay firmeza, hay intoxicación.

Hoy leo a D’Ors, a Casona y a Amy Tan. Es una mezcla explosiva. Pero no la publicito, la comento.

Odio el teléfono en septiembre. Podría decir en todos los meses del año, pero este, es septiembre.

No puedo dormir y no deseo que llegue el día de mañana. Es la misma hoja del calendario. Y sólo hay números. El santoral es un invento. Los días un desconcierto.

Y debo agradecer, a todos los que sois, y a todos los que estáis. Os agradezco inútilmente mi recuerdo.


José María Jurado

jueves, 10 de septiembre de 2009

En defensa del cabrón (epistemológico, claro está)






A veces se confunde ser un cabrón o un gilipollas. Mira que hay diferencias entre los dos términos, pero cuando te cuelgan el “sambenito” no te lo quita ni Luzbel.

Esto es como el límite del bien y del mal. O mejor y más claro, del amor y el odio. Un hilo fino, sensible y frágil separa un lado de otro. La de cosas que te digo hoy, y mañana estaré en otra frontera.

Personalmente tengo que aclarar que cualquier comentario o afirmación al respecto, me resbala como lo hace el caracol en la encimera.

Pero esto viene de atrás. Los judíos y los egipcios utilizaban el término “cabrón” para designar a reyes y a jefes. Los cabrones siempre iban al frente del rebaño. Y de ahí que hoy día, si eres jefe o vas al frente de algo, eres cabrón, pero no macho cabrío de terminología antigua, sino que ahora, la incultura, la estupidez y la envidia, cuelga el término por antonomasia.

Hablar, hablar y hablar. Es sinónimo de ingenuidad, de imbecilidad manifiesta. La gente hoy día, ni come ni deja comer. Veamos. No comen porque no tienen dos cojones para hacer bien su trabajo. Les falta mucha disciplina, y se vuelven materiales y funcionarios. Asquerosos diría. Y no dejan comer, porque claro, su ausencia y limitación, las cubren con ese diálogo, esa crítica y ese no saber estar en ningún sitio.

Y así se morirán, si tienen suerte un día les toca a alguno el cuponazo, y en ese momento dejas de ser cabrón, para convertirte en su colega de reparos.

Cada día que pasa todo esto es más relativo. Y cada minuto que vivimos se convierte en un eterno retorno a la inclemencia. Y no la del tiempo, sino la de los imbéciles.

Pero no se preocupen, los cabrones serán denominados cabrones. Y los gilipollas, tontolabas.


Genialidades (Cinco)






He cenado con mi amigo Antonio Belmonte, y me ha pasado esta foto que él mismo ha hecho en Huelva, es un taxi. Para que los clientes sepan, cómo se abre la puerta del Seat León.


Genialidades (Cuatro)






Esta mañana he estado en Cádiz, y he hecho esta foto en el escaparate de un comercio.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Los mejores años






Mi padre nació en Hinojos (Huelva) y mi madre en la Macarena (Sevilla). Se crió en un corral de vecinos (corrala) de la calle Antonio Susillo. Allí vivió con sus hermanas y sus padres.

Mi abuelo, Antonio Menéndez, trabajó en el Alcázar. Su familia era asturiana. Se cuenta que un día vinieron a visitarlo por su segundo apellido, Berjano, pero él se tomó a coña lo que le dijeron. Yo con el tiempo me tiré de los pelos.

Por el destino que nos sigue y prosigue, nací en Puerto Real (Cádiz). En la calle Marqués de Comillas. Muy cerca del mar. Pegado a él. Los cubos de cañaillas fueron mi recuerdo de la infancia, como los antipoemas de Nicanor Parra.

Esa habitación de Antonio Susillo, junto a Feria, la ocupé durante años. Allí tenía mis libros, mi mesa. Recibía la visita de poetas, y aunque en invierno debíamos salir al servicio común del patio, las mejores lecturas las recuerdo de esa fecha.

Allí conocí a Pepe Cala, y a tantos, que me atrevo a decir que fueron los mejores años de una vida.

Acaricié los muslos de quien se dejó amar, y leí los versos que quien se dejó leer.

Hoy he pasado por la puerta y un bloque moderno de apartamentos oculta la pureza y la nostalgia. Después he acudido al cementerio de San Fernando, debía ver el Cristo de las Mieles (y a mi padre). Susillo se lució.


martes, 8 de septiembre de 2009

Ser y destrucción



Nunca entenderé porqué Parménides opinaba y escribía que la guerra era el arte de destruir. Siempre pensé que la destrucción era sinónimo de horror, pero para el griego era arte.

La segunda parte de la cita es muy manida, y la evito. Ya he tenido mi dosis de política estos últimos días. La política no es arte.

Todos debemos volver al origen de nuestra existencia, al primer lugar, a nuestra esencia. Y lo hacemos ya que realmente nunca hemos salido de allí. Si pensamos que somos dueños de nuestros actos estamos equivocados. Todo está predestinado. Y nuestro camino tiene principio y fin, pero en círculo cerrado. El principio y el fin, son una misma causa.

Y desde luego todo es, nada deja de ser. Su esencia les transmite ese arte capaz de destruir, como en la guerra.


lunes, 7 de septiembre de 2009

Aprendiendo a morir



Ya decía Platón que aprendiendo a morir se vive mejor. Pero resulta que todos queremos vivir y nunca aprendemos a morir. Y mucho menos en paz.


domingo, 6 de septiembre de 2009

La dictadura de la democracia y un poquito de Armani






Ya sufrió Platón la dictadura de los treinta tiranos, y en España con uno tenemos bastante. El nuestro es más iluminado, más visionario, cada día que pasa se parece más a Homer Simpson. No en el físico, sí en la lucidez (¿o debía decir estupidez?).

Cuando se levanta ZP por la mañana busca urgentemente a un asesor, un secretario de estado, un configurador de pamplinas. Lo sienta en un despacho, y le dice: “Esta noche he tenido una visión. Vamos a entregar una cantidad de dinero a los que dejen de cobrar el paro”. Y el muy “tirano” prosigue: “Ni me importa lo que va a costar, ni las consecuencias. Las visiones hay que cumplirlas”.

No sé si han pensado fríamente este hecho. Ayer soñó con aumentar el salario mínimo, y miren la prensa de hoy.

Vivimos, en este momento, una dictadura. La dictadura de la democracia. Según los expertos, la peor de todas las dictaduras. Un amigo odontólogo me decía ayer que ya buscaba una residencia fuera de nuestro país. ¿Quién no le dice mañana al dentista, que el visionario ha soñado con asistencia integral bucodental gratuita a todos los españoles?.

Algo tan serio para nosotros y tan indiferente para él. Dará un mitin en Ronda, en la plaza de toros, y vestido de Armani. Y será cuando se cargue de una vez por todas, la fiesta nacional.


sábado, 5 de septiembre de 2009

El pacto educativo o lo mala que es la soberbia






Una de las metas que me propuse hace tiempo fue la de intentar conseguir un pacto educativo de estado en nuestro país. Para ello difundimos un documento de bases y una obra desarrollada. Las anexiones al mismo fueron tremendas. ¿Quién no quiere conseguir un pacto educativo en España? Y si encima las bases son coherentes, pues trabajo ya hecho.

Los políticos y esa gente importante que sale en la tele apoyaron de manera gratificante la iniciativa. Incluso algún “cargo de peso” se molestó en escribir una extensa misiva de más de diez folios, donde no sólo justificaba la necesidad o manifestaba el apoyo pleno, sino que completaba correctamente las bases y su posterior desarrollo.

Ahora la necesidad del pacto es un hecho. Las terceras de ABC, los congresos, el desmadre universitario que se quiere unir al carro desde que posee las competencias en el máster de Secundaria. Todo apunta, o mejor, apuntaba, a que tarde o temprano (siempre he pensado que en esta legislatura) se conseguiría.

Pero hace unos días me hicieron llegar un documento interno del PP, donde desarrollaban ideas al respecto. La crisis y la ineficacia de ZP han hecho que vuelvan a pensar en sus fuerzas sobrenaturales para poder gobernar de nuevo. Así los mocillos y las mocillas de Rajoy creen que estarán arriba pronto. No saben los pobres que el “tristón” de las barbas nunca se sentará como Calígula en el trono.

Pues bien, decía que ese documento de los de la gaviota, echa por tierra el pacto educativo, la Loe, la Lou, y todo lo que huela o tenga algún tipo de reminiscencia socialista. Ellos hablan de crear de nuevo sus propias leyes, de volver a dar un paso atrás en nuestra educación.

Y yo pensaba que mi hijo mayor, que ya ha pasado por tres leyes orgánicas con tan sólo dieciocho años, iba a batir el record, pues no. Aún quedan más. Si es que Nerón se sienta alguna vez en el sillón de mando.


viernes, 4 de septiembre de 2009

Espera y desengaño



1. Afortunado el que espera, porque nunca se asombrará de nada.

2. Aquel que reprime sus actos, esperará dormido.

3. Despertemos la espera que nos engaña.

4. Odiar y esperar son sinónimos de lucha.

5. El que espera desengaña.

6. El que engaña desespera.

7. Quien espera y engaña está muerto.

8. El ser humano tiene nueve vidas (7 más 2).

9. Los gatos sólo una.

10. Nadie vive esperando, se vive viviendo.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Errores de diseño






No estamos preparados para el dolor. No sabemos reaccionar ante los acontecimientos que desconciertan nuestra propia existencia. Las malas noticias nos destrozan, las buenas nos alegran. No hay término medio en nuestros sentimientos.

Los actos suelen ser impulsivos, aunque pretendemos justificarlo todo. Absolutamente todo.

Tenemos errores de diseño, errores importantes. Y desde hace millones de años la fábrica de nuestra creación no se ha actualizado, ni reconvertido, ni siquiera han implantado las mínimas normas de seguridad e higiene.

En cambio, cada día que pasa, los representantes sindicales nos invaden el campo de actuación.

Errores de diseño, y los poseo todos.


miércoles, 2 de septiembre de 2009

David Yáñez

Demonios y ángeles



Nadie se cansaba de su experiencia en el infierno. Tanto calor parecía el insoportable agosto de los últimos años. Así, solicitó una entrevista con Luzbel a la luz de la hoguera.

Llegó pronto está vez. Venía elegante, pero cálido. Nadie sólo le indicó que su cansancio ya era insoportable. Necesitaba una vuelta a la muerte, que era su vida.

Satanás aceptó, y le condenó a vagar por un agosto eterno e inmutable. Mejor era eso que una permanente estancia infernal, sin posibilidad de diálogo, sin dudar del propio conocimiento.

Era un castigo, pero no lo entendió así. Un favor no es un castigo, pero aquí no había favores. Existían los motivos para pensar que la condena se acercaba más a la cadena perpetua que a la libertad de aprendizaje.

Y Nadie discutió con su sombra de su propia actuación.